martes, 2 de abril de 2013

Quo Vadis Pozuelo


Quo Vadis, archiconocida superproducción de Hollywood, es la mejor forma que se me ocurre de titular esta entrada.
Traduciendo del latín al español la cosa quedaría más o menos así, "A donde vas, Pozuelo", y es que no hay mejor forma de titularlo después de las últimas noticias en torno a este jugador trianero.
Alejandro Pozuelo es uno de esos prometedores jugadores de cantera que parece que más pronto que tarde pueden llegar a explotar y ser un futbolista importante. Pero solo lo parece, porque a día de hoy, no pasa de ser un jugador que ha actuado un par de años a cuenta gotas, en primera división, y que si mi mente no falla, lleva la increíble cifra de tres goles en dos años.
A todo esto, el Betis decide apostar por él y le ofrece un contrato con el primer equipo prorrogable por tres años, como ya han firmado muchos compañeros suyos, y él guiado por sus representantes lo firma igualmente. Y ahora cuando llega el momento de ejecutarlo, resulta que denuncia clausulas abusivas en dicho contrato, a lo que yo me pregunto, ¿acaso no estaban ya esas clausulas el día de la firma?.
Parece que el joven trianero, ahora de buenas a primeras, se siente una estrella del fútbol mundial, y lo que le ofrece su club de toda la vida le parece poco, y este chico que dice ser bético de corazón, no solo no quiere que se ejecute el contrato, que el firmó libremente, sino que además, sin dar pie a una negociación buscando una buena salida, denuncia al club.
Esperemos a ver que dicen los juzgados, pero parece que todo está de lado del club, por lo que si es así, y el contrato se ejecuta, y el jugador queda atado al Betis por tres años más, después de esta denuncia... que va a ser de Pozuelo, a donde va a ir, porque no lo veo yo jugando con la camiseta de las trece barras después de todo esto.
Por eso solo me queda una pregunta de cara al futuro "Quo Vadis, Pozuelo"

Acabó la Semana Santa


Resumiendo el transcurrir del equipo verdiblanco entre el final del Otoño y el inicio de la Primavera, el botín de puntos es de tan solo uno de seis, aunque como todo, es analizable.
En primer lugar vivimos el esperpéntico arbitraje en Valencia donde caía el Betis por 3-0, tras adelantarse los valencianistas al transformar un penalty que en primer lugar fue falta en ataque, y para más inri, fuera del área. Esto ocasionó una tarjeta roja a Amaya, que después anularían los comités, y por lo tanto dejó cojo a un equipo que aúna así, dió siempre la cara, y solo dobló sus rodillas en la recta final del encuentro.

Más recientemente, el Betis, volvía al Villamarín en un duelo directo por Europa, ante el equipo de España con menos identidad, socios, seguidores... y un largo etc. Es esa especia de filial del Real Madrid, que se pasea por primera, jugando en casa, con unas gradas desérticas, que solo acogen aficionados en los partidos contra los grandes, y en el que se cantan más los goles del equipo visitante que el local. 
Hablo del Getafe C.F. que en un partido bastante soso por ambos, arrancó un empate a cero goles, que es a todas luces insuficiente para ambos en su lucha por entrar en Uefa el próximo año. 
Lo único positivo es que el Betis consigue ganar el goal average particular.

Ahora llega el incomodo viaje a Granada, donde nos espera el gran capo del fútbol y a su vez obsesionado con poner zancadillas a todo lo que huele a Betis, el señor Pina, que ya se interpuso en el camino de los verdiblancos en temas como el de Matilla, Montero, Iriney o Nolito. Y todo esto con la cabeza, queramos o no, más puesta en el derby que se avecina, y será retransmitido por Cuatro, con la estimable colaboración del comentarista más imparcial que hay en este país para este tipo de partidos, el señor Jokin Kaparros, el de la manita el día de Mallorca, y que bien estaba engrosando las lisas del paro.
Esperemos devolverle esa manita con una bofetada sin manos en forma de marcador.